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Dark Souls es un juego legendario de fantasía medieval en tercera persona. El juego consiste en controlar un tío que se cree caballero andante pero tambien Abramelin el Mago, arquero matadragones, brujo maligno que mata todo lo que hay en la pantalla con 1/4 de mirada y monje exorcista medieval metalero que lanza rayos de Zeus. En realidad es discípulo de este señor. Está basado en un libro de caballería ligeramente hereje, oculto por Miguel de Cervantes Saavedra por si lo degollaban los curas de aquel entonces.

Personajes Editar

El ElegidoEditar

Un pobre desquiciado que se cree aventurero, que no tenía idea de qué quería ser en la vida, si guerrero, caballero, cazador, cura, asaltante, piromaníaco del 666, o un brujo que masacra 20 el solito con la mirada. Se metió en las aventuras creyendose una mezcla de Rey Arturo con Abramelin el Hechicero, apenas le contaron que existía un sitio llamado Lordran, pero en el camino se queda atrapado intentando pagar el peaje en Bilbao. Con las ruedas hechas un desastre, lo meten preso por alguna razón.

Lo ayuda un mendigo con cara de caballero dandole las llaves de la celda y una birra cuyos sorbos restauran la musculatura, la sangre y los huesitos. Comienza asi, su recorrido de aventurero apuñalando con cuchillo de palo (o de plástico según el registro de Dante) a un bicharraco diabólico con grasa y pus de mil toneladas en las nalgas y un garrote gigantesco imbuido con brujería.

Luego de vencerlo de alguna forma se lo lleva una cuervo del tamaño de un autobús a un parque temático (con esqueletos que caminan, emboscadas, demonios con hachas) llamado Lordran, la Tierra de los Señores. En este sitio le da la bienvenida un tio que le hace bullyng verbal, un cura armado hasta los dientes, una tía que no sabe hablar, y unos esqueletos andantes que siempre amanecen de malas.

Se hace amigo de un enfermito obsesionado con los rayos UV para derrotar a los guerreros, magos y bicharracos que se atrincheraron por todo el parque temático. Se pasea por medio mundo tocando dos campanas que despiertan a un charlatán serpiente que le dice que es el elegido y tiene que enlazar un fuego de microondas escondido en un sitio que ni Dios se acuerda que existe, para deshacer la pandemia y anular el efecto zombi.

Al infeliz como es nabo se le ocurre hacerle caso y parte hacia un barrio cerrado llamado Anor Londo con el mismo cuchillo de palo pero afilado y unos encantamientos del mercado negro. Ayudado por el tío de los rayos UV, rescata a una princesa que resulta ser holograma de la prima de 2pac, proyectado por un trapito que es dueño del barrio cerrado.

Consigue asi que le regalen una vasija gigante pero que cabe en el bolsillo y se la lleva a la víbora para instalar el souvenir en la puerta de La Gran Cocina donde aparentemente se esconde el microondas. Pero resulta ser que para abrir esa puertaza se necesita masacrar a 4 jefes...

De algun modo les gana con el cuchillo de palo y abre la puerta hasta encontrar a Lord Gwyn, un barbudo alto con un machete y la mirada perdida que vigila el microondas. El elegido parecía acorralado pero le hizo un parry (un bloqueo estilo Miyagi) y le lanzó un escupitajo justo en el ojo (aunque el barbudo no tiene ojos) haciendole caer al suelo, tras lo que enlaza la llama y se quema vivo como un nabo.

Oscar Editar

Un pobre tonto que quedó como vigilante del Asilo de los No-Muertos pero terminó aplastado por falta de puntos de aguante y un buen set de Havel de energía para seguir adelante, cansado como todo veterano.

Habiendo fracasado en la tarea te da un frasco de Estus (en Lordran las birras son ilegales y usan esto como nombre clave.) Este se va de aventurero, pero el vigilante se muere... para revivir de nuevo y volver al mismo sitio como si nada.

Estando tan aburrido en el agujero del demonio, se queda a jugar al UNO con los otros zombis (pero no los que escuchan mierdatón porque su olor es simplemente veneno) hasta que regresas con la cuervo-teleférico.

Cuervo GiganteEditar

Psycrow tiene un hijo con Raven en un episodio confuso con los plásmidos de Booker Dewitt. El resultado es un pajarraco del tamaño de un autobús que hace de teleférico entre Lordran y el Asilo de No-muertos.

Caballero Solaire de AstoraEditar

Después del final de Gantz, Masaru Kato intenta salvar a otro pordiosero y muere atropellado por un tren y reaparece en este universo como afterlife.

Le dan el nombre de Solaire por el fetiche solar y por su adicción a las baguette (su arma secundaria aparte de la espada).

Un guerrero heliófilo que adora más a los rayos UV que un testigo de Jehová a los timbres.

En Astora aprendió todo por las malas, pero la pasa canutas con sus compis, entre los cuales hay un herrero que es el campeón mundial del kickboxing, un trapito que lanza rayos y un He-Man versión monje con chaleco antibalas.

Se teletransporta haciendo gestos frikis con las dos manos para brindarte apoyo y hasta lanza rayos como si de Zeus se tratara. El heliófilo te ayuda en casi todas partes a desfacer el entuerto. Hay un sombrero del Carnaval de Rio que si se lo llega a poner pierde completamente el razocinio, pero de no hacerlo está dispuesto a hacerle tajos al barbudo.

Anastacia de AstoraEditar

Pariente del heliófilo que se niega a hablar ya que carece de buenos modales, contrariamente al caballero Solaire.

Su trabajo es vigilar la hoguera del Santuario de Enlace de Fuego. A pesar de ser mala leche, a cambio de un alma de vigilante de fuego permite aumentar el tamaño del tarro de la birra. Además hace digievolucionar gratis a su hoguera si el Elegido consigue el tazón gigante. Si tocas las dos campanas, un cabronazo lacra llamado Lautrec de Carim la masacra y lo tienes que ir a buscar al barrio cerrado para el ajuste de cuentas con cuchillos de plástico, aunque bien lo puedes despedazar con un parry un duelo a muerte antes que todo pase.

Lautrec de CarimEditar

Un capullo que queda encerrado por intentar robarse un Ojo Malo en las catacumbas de los esqueletos bailarines que siempre se despiertan de malas. Lo intentó robar por su deuda con el gánster local makumbero Nito, gran señor de la mafia del barrio de las tumbas profanadas.

Pide ayuda para salir prometiendo un regalito pero como es hijo de un Peña Nieto prefiere degollar a Anastacia. De otro modo pisarle el cuello es muy fácil si sabes cómo hacerle una llave de judo y suelta un anillo de cojones.

Andre de AstoraEditar

Un herrero ex campeon mundial de Kickboxing en los pesos pesados, y en la UFC, de donde lo expulsaron por dar un golpe de verdad.

Iba a ser discipulo del Hokuto Shinken pero a medio camino se enteró que la E3 se iba a hacer en Lordran esa misma semana y se fue antes que el sensei calvo le pudiera quitar sus poderes.

Puede otorgar encantamientos a las armas además de repararlas, si le consigues unas cuantas ascuas y piedritas.

No confundir con Godo.

Petrus de ThorolundEditar

Un He-Man que prefiere darte monedas con tal de no ver tu cara llena de pus, que va de santurrón por todos lados hasta que fracasan sus compis en el viaje de la búsqueda del Arca Perdida y la bota del Señor de la Patada. Se hace monje al ver la comunidad furry de Deviant Art, en un intento por mantener a raya sus espiritus malignos, que ni el propio Satanás osa mencionar.

Oswald de CarimEditar

Un santo. Un ángel. Este hombre te absuelve de todos tus pecados y literalmente deshace el efecto de todas tus cagadas (salvo matar aliados) por un precio que suele ser barato, despendiendo del número de cagadas y el grado. Poco se sabe de él, pero si lo matas por accidente no te lo perdonará ni Dios. Ojo.

La historia oculta Editar

La Era de la OscuridadEditar

En el tiempo de los fosilizados Antiguos, el mundo no tenía forma y había niebla hasta en donde no había, con árboles ultra gigantes, cangrejos inmortales y dragones con piel de Nokia, es decir, los Dragones Nokia de la Eternidad.

De golpe aparece el fuego, porque sí. Y ahí empieza a separarse la luz de la oscuridad, vida y muerte, calor y frío, lo que el consejo oscuro de los Cien grandes Tíficos llamó el Badabín Badabán. En el sitio de origen de esa cosa, llamado en los mitos de Morzat "El Primer Microondas", surgieron las 4 Almas de los Señores. Cada una fue robada por esta gente:

  • Nito, el primero de los muertos y en cagarla
  • La Bruja de Izalith y sus tropescientas alumnas pirómanas, llamadas Hijas del Caos.
  • Gwyn, Señor de la Luz Solar y sus innumerables caballeros limpiapisos (usandote de trapo eso es)
  • ...y El furtivo pigmeo apodo de alguien.

Con esas Almas, los cuatro se vuelven dioses y consiguen un poder impresionante. Sin embargo, Lord Gwyn inicia una guerra por que le sale de los huevos, liderando a la Bruja de Izalith y a Nito el de la Makumba contra los Dragones Nokia de la Eternidad.

La bruja y sus alumnas lanzaron un incendio que desprendió las corazas de los Nokia, mientras que Don Nito les tiró huesitos contaminados con necromancia, lo que los debilitó a tal punto que Gwyn se aprovechó para hacer como que los mató él solito tómo la oportunidad para dominar el mundo.

Seath, uno de los dragones, no tenia las escamas de Nokia y era, por lo tanto, mortal. Los demás dragones le hacian bullying asi que se unió a Lord Gwyn y a su pandilla.

Todos los dragones de Nokia son destruidos menos el traidor y uno que se quedó mirando el maratón de Game of Thrones.

De ese modo comienza la Era del Fuego.

La Era del FuegoEditar

Surge una era de prosperidad (para Gwyn y sus amigos obviamente). Se forman unos cuantos reinos en todo el mundo, repletos de cosplayers autistas salidos de los juegos RPG, formando ciudades y gremios ("guilds") de Esquirim, Shadow of Mordor, The Legend of Zelda, The Witcher, Everquest, WoW, etc.

Gwyn armó a base de esclavos su pequeña casa valuada en veinticatorce mil millones de monedas de oro, erróneamente llamada ciudad, cuyo nombre verdadero es Anor Londo. Desde ese lugar, más precisamente desde el baño, Gwyn domina las tierras de este mundo.

Aún así, como las almas de toda la gente están vinculadas al Fuego susodicho, a Gwyn le toca el trabajo sucio de defender su hamburguesa el Primer Microondas, por lo que parte hacia ese lugar, abandonando su humilde casa, a la que deja a cargo a su hijo el trapito, Gwyndolin.

Si se llegara a extinguir la llama por completo, volvería el desmadre de la Era Oscura: todos los cosplayer del Rey Arturo, Gandalf, Robin Hood, los troll y los ogros se volverían zombis y el mundo sería una catástrofe.

Cuando masacraron a los dragones, el Gran Microondas quedó repleto de cenizas a tal punto que es recomendable ir con un traje del Warhammer 40k para poder entrar sin inhalar el crack condensado residuo de la gran guerra del principio de la historia. Por ello, a Lord Gwyn le dicen ahora el Señor de la Ceniza y del Oktoberfest.

El viejo este a su vez está defendido por cosplayers del Caballero Negro. Aún así, el fuego sigue apagándose lentamente.

El monarca llama a la bruja para que invente una imitación "china" del Fuego Primordial. A esta se le ocurre usar su piromancia para crear el fuego en su propio vientre. Albert Einstein se los advirtió, pero el experimento resultó en catástrofe y la bruja se transformó en un secuoya con manototas que lanza fuego.

De esta manera, Gwyn usa su plan de ultimo recurso: en el Microondas sacrifica su propia "consciencia" para que el fuego no se apague. La llama se volvió más fuerte, todos se hicieron felices y Gwyn... Gwyn se encuentra bien.

Pasaron unos cuantos años desde que Gwyn se fue a comer su hamburguesa, y mientras tanto la llama se fue apagando hasta ser del tamaño de un mosquito. Entonces el balance de la vida y la muerte empieza a romperse, y todos los cosplayer se vuelven zombi. Conservan sus habilidades, pero cada vez que "mueren" simplemente hacen respawn al pie de alguna hoguera cercana, por lo que unos cuantos fans del Rey Arturo perdieron los tornillos de tantas veces que los mataron a base de hostias.

Por esta razón, millones de trastornados con un muy serio complejo de Don Quijote se van en busca de aventuras a una tierra lejana, Lordran. En el camino, ninguno de ellos consigue pagar el peaje que apenas es de 800 chillones de dracmas de oro, por lo que van a parar al reformatorio, un lugar sano donde deben arrastrarse y comerse las tripas unos a otros.

El ElegidoEditar

Pero un cosplayer especial del reformatorio, llamado El Elegido, conserva la cordura y emprende la fuga. En el camino encuentra sus armas tiradas por ahí (una rama de árbol y un condón) y a un don nadie moribundo que le regala un frasco de zumo de kiwi.